María Santísima del Dulce Nombre en sus Dolores y Compasión

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virgen2La Parroquia del Dulce Nombre de María fue fundada en 1968, siendo el Padre Jose Antonio Pérez Domínguez de la Rasilla su primer párroco. Al llegar a Bellavista se quedó un poco desilusionado al ver que la feligresía contaba con pocos católicos practicantes. Es entonces cuando le proponen crear una Hermandad y, con ella, traer al barrio una imagen Titular Mariana que se convirtiera en el referente de los vecinos de Bellavista y que les atrajera a la recién nacida Parroquia.

Alguien recomendó al Párroco de Bellavista que hablara con el joven imaginero Luis Álvarez Duarte. Se le fue encargado una imagen dolorosa de la Virgen añadiendo que no tenía dinero para pagarla. Se le entregaron 5.000 pesetas  y, al no poder recaudar más, se le dejaron a deber 15.000.

Virgen dolorosa de aproximadamente 1,80m de altura, realizada al estilo tradicional sevillano por el imaginero Luis Álvarez Duarte, que la presentó terminada, en el momento de colocarle las lagrimas, en la tarde del Sábado 28 de Junio de 1969. Se intentó que tan preciosa imagen recogiera en sí el momento en que la Virgen María, consciente del fruto de sus incontables Dolores y de su Compasión al pie de la cruz, esperaba ya anhelante la Resurrección. Así pues, el titulo que ostentó con aprobación canónica (8 de Julio de 1968) es el de María Santísima del Dulce Nombre en sus Dolores y Compasión siendo bendecida por el párroco de San Lorenzo, en aquel entonces D. José Camacho. En este acto inicial la Virgen vestía saya blanca bordada de Madre de Dios de la Palma, y manto también blanco y una corona de la Virgen del Dulce Nombre, titular de la Hermandad madrina.

La entrada oficial de la imagen y su presentación a la feligresía se tuvo en horas vespertinas del viernes 22 de agosto de 1969, entonces fiesta del Inmaculado Corazón de María. Previamente, y en privado, había sido trasladada al Colegio Santa María (de las religiosas de la Compasión). Desde aquí salió procesionalmente acompañada de innumerable público. Se detuvo ante la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús y prosiguió su recorrido. De apoteósica pudo calificarse la acogida que tuvo la Virgen al llegar al límite parroquial, en la confluencia de las cales Guadalajara y Pamplona. Entró en fervoroso clamor de multitudes, llegando al máximo, cuando la Virgen en la Plaza de las Cadenas, recibió una encendida salutación del párroco y las preces de los fieles, arracimados junto al paso. Estas primicias de piadosa veneración tendrían digno remate en un devoto besamanos, símbolo amoroso de acogida, el siguiente domingo, 24 de agosto de 1969.

Punto culminante de esta primera andadura fue la coronación popular de la Virgen el sábado 12 de septiembre de 1970. “¡La Virgen no tiene corona!” fue la frase archirrepetida por todos, cuando terminados los cultos de 1969, fue devuelta una corona cedida por la Hermandad de la Carretería. El barrio se ofrecía entonces como surco abierto de buena voluntad para una feliz e inmediata consecución.

El párroco, en el día 23 de septiembre de 1969, iniciaba la tarea de confeccionar personalmente el padrón parroquial, yendo casa por casa. Con este motivo pedía por cada miembro de la familia una perra gorda (10 céntimos). De esta manera la corona sería contribución de todos. Finalizaba el año 1969, y, con lo recogido, la Virgen podría contar con la digna y soñada corona. Pasarían unos meses y, en septiembre de 1970, la Virgen recibiría especial felicitación onomástica. A su paso por la Plaza de las Cadenas, en su recorrido procesional, el párroco, ante inmensa y enfervorizada multitud, imponía la corona a la Virgen, Nuestra Señora. Esta corona, de plata sobredorada, fue realizada por el orfebre Jesús Domínguez.

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