Comunicado del párroco a la Hermandad

Queridos Hermanos y Hermanas del Dulce Nombre de María:

Por la presente me comunico con la Hermandad (de la que formo parte como Hermano desde la pasada Cuaresma) de la que soy Director Espiritual y en calidad también de Párroco de la del Dulce Nombre. El pasado viernes 12 de Diciembre, en el desarrollo del Cabildo de la Hermandad celebrado en el interior del Templo Parroquial, y concretamente en el apartado de “Ruegos y Preguntas” se mencionaron ciertos comentarios y se plantearon concretos interrogantes que, al tener una clara alusión directa a mi persona (como Párroco y Director Espiritual), me veo en el derecho de responder ya que, y lo digo con sorpresa, no se me formularon personalmente durante el tiempo que estuve presidiendo dicho Cabildo, exactamente una hora y media, sino que se elevaron públicamente después de marcharme (por motivos de cuidado de mi madre) cerca de las diez de la noche.

Por lo que, de manera clara, concreta, concisa y completa, y movido tanto por el afecto a MI hermandad como por el ánimo cristiano de que no se oculte la verdad en honor a la justicia, conste en acta lo que digo a continuación:

1. Ruego a todo hermano o hermana de nuestra Hermandad que cuando haya de expresar su opinión o consulta sobre la marcha de la Parroquia como de mis actuaciones pastorales en la misma, lo haga en mi presencia, ya sea aprovechando una convocatoria como la del viernes pasado o bien personándose en la misma Parroquia cualquier día de la semana (excepto el lunes) que encantado lo voy a atender desde el mutuo respeto y consideración. Añado que mi correo electrónico y teléfono móvil, para localizarme en cualquier momento, son de conocimiento público en nuestra comunidad.

2. Aclaro que mi “postura” en relación a la homosexualidad es de acatamiento total de la Doctrina de la Iglesia Católica expresada en el Catecismo y concretamente desarrollada en la segunda sección del mismo, capítulo segundo y artículo 6 (puntos 2357, 2358 y 2359). Y que en ningún momento he predicado o enseñado de forma diferente a lo contenido en el máximo referente de moral objetiva para un católico.

3. Expreso mi asombro si hay algún hermano o hermana que se lamente de una “asistencia débil” a nuestra Parroquia cuando se trate de hermano o hermana que no empiece ÉL mismo (o ELLA misma) por asistir a Misa todos los domingos como nos manda la Ley de Dios (ver Tercer mandamiento del Decálogo y Primero de la Iglesia). Y además afirmo sin duda alguna de que quien se lamenta no está informado (o no quiere estarlo) de que en la Parroquia hay abundante vida Sacramental, de Adoración Eucarística, de Devociones a María Santísima del Dulce Nombre, y de asistencia a la Confesión tras años y años de abandono total de dicho Sacramento.

4. Por último quiero resaltar que la Pastoral de nuestra Parroquia no busca la “cantidad” sino la “calidad” como sinónimo de coherencia. No interesa llenar un día la Iglesia para que sea “flor del momento” y si deseamos que se llene de hermanos y hermanes, fieles todos, con ánimo de continuidad durante todo el año. Y por supuesto desde la fidelidad inamovible al Magisterio de la Iglesia que incluye la Liturgia bien celebrada y la Catequesis sin recortes que se acoplen al pensamiento políticamente “correcto”.

Un abrazo fraterno a todos y Feliz Navidad.

Santiago González.
Párroco del Dulce Nombre y Director Espiritual de la Hermandad.